Actualidad del Observatorio Español de la Economía Social

03/12/2019

La investigadora María del Rosario Tapia-Baranda, doctora por su tesis sobre 'Los valores de la economía social como impulsores del cambio en los clústeres de América Latina: El caso de la caña de azúcar en Veracruz (México)”

El pasado 22 de noviembre tuvo lugar en la Facultad de Economía de la Universitat de València, la lectura y defensa de la tesis doctoral de la alumna del Doctorado oficial en Economía Social del IUDESCOOP-UV María del Rosario Tapia-Baranda, titulada ‘'Los valores de la economía social como impulsores del cambio en los clústeres de América Latina: El caso de la caña de azúcar en Veracruz (México)”. Su director de tesis ha sido el profesor Juan Ramón Gallego Bono, profesor titular de Economía Aplicada de la Universitat de València. El tribunal estuvo formado por José Luis Monzón (presidente), catedrático de la Universitat de València y presidente de la Comisión Científica de CIRIEC-España; María del Carmen Marcuello, catedrática de la Universidad de Zaragoza, y Noé Aguilar, docente-investigador de la Universidad Veracruzana.

Según explica la autora, desde una perspectiva internacional, la tesis se inscribe en la línea de investigación de los valores de la Economía Social, particularmente en el tema de ‘Desarrollo de los clústeres agroindustriales en América Latina’. El estudio enfatiza la relevancia de los valores de cooperación inclusiva como palanca de cambio, poniendo el énfasis en los obstáculos a la modernización de los clústeres de los países en vías de desarrollo de Latinoamérica, que derivan de la concentración del poder económico-político en algunos eslabones de la cadena de valor.

Para ello se construyó un marco teórico evolucionista pero introduciendo el análisis del poder para comprender la dinámica de los clústeres agroindustriales en América Latina, y se utilizó una metodología de investigación cualitativa. Se evidenció así la concentración inter e intra sectorial de la cadena de valor en torno a los ingenios y su inserción en la cadena de valor global, defendiendo la idea de la fragmentación del conocimiento y de la sociedad como consecuencia de dicha concentración.

En efecto, se defiende que el desarrollo en este tipo de regiones y países debe venir no tanto de importar modelos externos como de aprovechar los recursos endógenos. Y cuando se imitan los modelos externos y/o se pone el énfasis únicamente en el conocimiento científico-tecnológico como base de las innovaciones, se fragmenta el conocimiento dejando de lado al conocimiento local basado en la experiencia. Además, se muestra cómo esta concentración alimenta la legitimación sistemática de la desigualdad y la discriminación. Frente a esto último, se demuestra teórica y empíricamente que los valores de la economía social pueden abrir el clúster al cambio porque han aparecido en la caña nuevos actores portadores de dichos valores.

Los resultados muestran que entre los actores del territorio, la proximidad en la ética y los valores es el principal elemento de unión (o de alejamiento) a la hora de definir una visión conjunta, que los motiva a deliberar y a colaborar. Y se ha podido evidenciar en este sentido la relevancia de las innovaciones sociales para alcanzar el desarrollo sostenible desde la realidad latinoamericana.

Del mismo modo se comprobó que estos actores más dinámicos y con capacidad de impulsar los cambios necesarios, deben tener el deseo de implementar dichos cambios (nuevos hábitos, rutinas y prácticas). Esta aspiración de cambio, la encuentran los emprendedores de nuevo cuño en los valores de inclusión y participación que promueve la Economía Social.
La tesis ha mostrado que en el sector de la caña de azúcar de Veracruz, la mayoría de los intentos que crear cooperativas ha utilizado a las cooperativas de manera espuria por los poderes económico-políticos dominantes, privando pues a estas entidades de los valores de democracia, participación y compromiso con el entorno que son sus señas de identidad.

En consecuencia, según el trabajo de María del Rosario Tapia-Baranda el estímulo al cambio no puede venir de las iniciativas cooperativas porque son capturadas por el poder económico y político, sino de los valores más amplios de democracia, participación y compromiso con la comunidad que destilan las iniciativas de la economía social a través de procesos de base espontánea. Esta vía define además una posible trayectoria de desarrollo basada en el aprovechamiento del potencial endógeno que bien podría servir también a otros clústeres y países de América Latina.

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