Actualidad del Observatorio Español de la Economía Social

08/06/2017

La sección de Relaciones Exteriores del Comité Económico y Social Europeo (CESE) aprueba el Dictamen sobre la Dimensión Exterior de la Economía Social

La Sección de Relaciones Exteriores del Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha aprobado este jueves, 8 de junio, el dictamen ‘La dimensión exterior de la Economía Social’, cuyo ponente ha sido el consejero español Miguel Ángel Cabra de Luna, miembro del Grupo III del CESE en representación de CEPES, y que para su elaboración ha contado con el catedrático de la Universidad de Valencia y director de CIRIEC-España, José Luis Monzón, en calidad de experto. Tras la mencionada aprobación, el dictamen será sometido al pleno del CESE para su aprobación y publicación definitiva, en una sesión que tendrá lugar los próximos días 5 y 6 de julio.

El dictamen ha sido presentado a la Sección de Relaciones Exteriores del CESE por parte del propio ponente, Cabra de Luna, quien ha recordado que la economía social “es un actor relevante que contribuye a alcanzar los objetivos de todas las políticas europeas que tienen una dimensión exterior: la política exterior y de seguridad, la política comercial y de vecindad, el cambio climático y el desarrollo sostenible”. Sin embargo, ha lamentado Cabra de Luna, “la falta de un entorno regulatorio adecuado, tanto a nivel europeo como nacional, impide que dicho sector desarrolle todo su potencial y maximice su impacto”.

El dictamen aprobado recuerda los numerosos documentos adoptados por las distintas instituciones de la Unión Europea en los últimos años reconociendo el papel relevante de la economía social en múltiples ámbitos, y en particular en el desarrollo sostenible a nivel global, el trabajo decente o la cooperación al desarrollo. Destaca entre los “éxitos empresariales observables” en diferentes países externos a la UE la actividad productiva de la economía social en África, América y Asia, donde contribuye decisivamente a la mejora de las condiciones de vida y de trabajo de millones de personas.

Asimismo, el documento aprobado advierte que “los instrumentos financieros tradicionales” no funcionan para la Economía Social. Y lamenta que ésta no esté contemplada, “de manera sistemática” como un actor reconocido en los programas de fomento de la internacionalización empresarial, así como en la cooperación al desarrollo de la UE. Tampoco determinados acuerdos comerciales, como la renovación del Acuerdo de Cotonú, que afectará a más de 100 países de África, Caribe y el Pacífico, mencionan a la economía social entre los agentes participantes.

Más presencia de la economía social en los programas exteriores

Por todo ello, el CESE recomienda en este dictamen que la política comercial de la UE incluya a la economía social, que de hecho ya participa en numerosos de estos acuerdos de forma exitosa, “por lo que debe generalizarse su presencia, siendo un componente fijo en todos ellos”.

Según el dictamen, tanto el Fondo Europeo de Desarrollo Sostenible (FEDS) como el BEI “deben colaborar en el establecimiento de un ecosistema financiero específico de la Economía Social, en temas también de cooperación al desarrollo y economía digital.

Además, a través de la diplomacia debe promoverse el papel de la Economía Social en los foros internacionales como la ONU, la OIT, el G20, G7, etc. La UE debe asegurar que, en la negociación de los acuerdos, la Economía Social no quede discriminada respecto a otras empresas.

El dictamen pide también a la Comisión Europea “que consolide su papel de liderazgo en la cooperación internacional y en el impulso y el reconocimiento de la Economía Social como un actor clave del sector privado para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y como parte de la agenda exterior de la UE”. Para ello deberán establecerse programas de acción conjunta con instituciones financieras exteriores, como el Banco Mundial, y otras entidades públicas y privadas en busca de inversiones. El dictamen concluye que la Economía Social “debe formar parte de la diplomacia económica de la UE de forma urgente, efectiva y generalizada”.

Volver